Primeros pasos

Queremos mostrarte un conjunto de ideas y soluciones que te permitirán que tu día a día vaya siendo cada día más cómodo. Y queremos insistir en esta idea ya que debes empezar teniendo claro que irás obteniendo el fruto de los resultados a medio o largo plazo, porque inicialmente te parecerá todo un poco más incómodo. A todo cambio tarda la mente en habituarse, y  más aun a aquellas alteraciones relacionadas con tus labores cotidianas, que repites día tras día.

Por ello te proponemos una serie de trucos, material, productos y herramientas para que tú puedas ir seleccionando las que mejor se adapten a tu entorno casero.

Algunas de ellas estarán a la venta en nuestra web. Para otras en cambio, nos conformamos con darte la referencia para que puedas hacerte con ellas de manera fácil.

Acción

Vamos a dividir nuestro análisis, para que lo tengas más cómodo, en secciones de la casa, empezando por la cocina, el baño y el salón finalmente. Incluimos adicionalmente una sección dedicada a los exteriores (jardín y terraza) por si también te hiciera falta.

No está de más indicar que todo nuestro análisis y valoración, parte de un punto de vista que pretende minimizar la ocupación de los espacios, intentando dar una impresión ligera y lo más diáfana posible de cada una de las estancias, pero no sin perder por ello la utilidad y empleabilidad de todos estos tan necesarios espacios.

paz sunoceanico

Aplicar filosofías Zen y de Feng Shui podría ser una tendencia, una buena manera de empezar, una orientación de estilos, pero esto implicaría dejar una encimera totalmente vacía por ejemplo, lo que en la mayoría de hogares, esto sería una frivolidad, un ritual imposible de realizar, y una pérdida de efectividad. Conservando al menos esta esencia filosófica, que nos permita tener la mente libre y no ocupada con la intrusión visual de un montón de objetos, que si bien podrán ser muy útiles, sólo lo serán cuando realmente vayas a emplearlos, sí podemos al menos tender a eso.

Deberíamos empezar desprendiéndonos de todo lo que no necesitamos, aquéllo que no hemos utilizado durante los últimos meses por ejemplo.

Me vienen a la cabeza por ejemplo, un cortador de mangos que me regalaron en una ocasión, o un abridor de botellas de vino manual con pestañas laterales que nunca nunca he utilizado. Bueno sí, miento, cuando me lo regalaron. Primera y última, pero eso no le da derecho a un objeto a formar parte de tu vida para siempre, míralo así. Y no te digo nada si encima estos objetos o «utensilios inútiles» fueran voluminosos.

Cabeza firme

Por todo ello, primero, revisión y análisis de los elementos con los que nos vamos a quedar. Ni uno más ni uno menos.

Segundo paso, dimensionar. Las medidas de mis armarios son las que son, y se trata de intentar maximizar el aprovechamiento de dicho espacio sin tener que cambiar los muebles existentes. Para eso ya habrá tiempo. Si llegado el caso ves que una vez hecho toda la optimización de herramientas, vieras que sigues sin tener espacio material para almacenarlas todas ellas, una de 2, o te planteas una reforma del hogar, o te la planteas de tu cabeza, porque quizás acumulamos culturalmente demasiadas cosas, por pena, por si acaso, por lo que sea, pero terminamos por atosigar nuestro día a día con material inservible, que encima nos impide la accesibilidad rápida y cómoda al que de verdad sí necesitamos tener más a mano.

espacio sunoceanico

Por tanto ya tenemos:

  1. Primero, saber que necesito realmente.
  2. Segundo, conocer exactamente el espacio del que dispongo.
  3. Y tercero, ver cómo organizo en ese espacio todo aquéllo con lo que me he quedado, cómo optimizo su colocación, y de qué modo existen accesorios o ideas que me pueden ayudar en dicha colocación.

Es en este último punto donde te vendrá bien echarle un ojo a nuestra web.